La ciudad sagrada de Shamballa (Manly Palmer Hall)

La ciudad sagrada de Shamballa (Manly Palmer Hall)


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En cada mitología y la religión mítica del mundo hay un lugar que es sagrado por encima de todos los demás para el gran ideal de esa religión. Para el nórdico era Valhalla, el Salón de los Muertos, construido con las lanzas de los héroes, donde los banquetes y la guerra estaban a la orden del día. Ahí los héroes luchaban durante todo el día y se deleitaban en la noche. Cada día mataban a un jabalí, se daban un festín con él y al día siguiente volvía a la vida. En la tierra del norte dicen que Valhalla estaba en la cima de la montaña, y que estaba conectada a la tierra por debajo mediante Bifrost, el Puente de Arco Iris, por este puente bajaban y subían los dioses, y Odín, el Padre de todos, bajó de Asgard, la Ciudad de los Dioses, para trabajar con la humanidad.

Entre los griegos, el Monte Olimpo era considerado sagrado, y se dice que ahí los dioses vivían en la cima de una montaña. Se dice que los Caballeros del Grial tenían su castillo entre los riscos y los picos al norte de España en el Montsalvat. En todas las religiones del mundo existe un lugar sagrado: Meru en el oriente, el Monte Moría y el Monte Sinaí (en el que fueron dadas al hombre las tablas de la ley); todos estos son símbolos de un ideal universal, y como cada una de estas religiones reclaman un castillo y un hogar entre las nubes, así se dice que todas las religiones del mundo tienen su sede en Shamballa, la Ciudad Sagrada en el Desierto de Gobi, en Mongolia.

Entre los pueblos orientales existen leyendas maravillosas sobre esta ciudad sagrada, donde se dice que la Gran Logia o Hermandad Blanca se reúne para ejercer el gobierno de los asuntos mundiales. Así como los Æsir o Ases en Escandinavia eran doce en número, como en el Olimpo habían doce dioses, así se dice que la Gran Hermandad Blanca tiene doce miembros, que se reúnen en Shamballa y dirigen los asuntos de los hombres. Se dice que este centro universal de la religión descendió sobre la tierra cuando el casquete polar, que fue la primera parte de la tierra en cristalizarse, se hizo lo suficientemente sólido para sustentar la vida. La ciencia ahora sabe que la tierra no sólo tiene dos movimientos, el de rotación sobre su eje y la revolución alrededor del sol, pero también tiene otros nueve movimientos, de acuerdo con Camille Flammarion, el astrónomo francés. Uno de estos movimientos es el de la alternancia de los polos, en otras palabras, algún día la parte de la superficie de la tierra que es actualmente el Polo Norte se convertirá en el Polo Sur. Por eso se dice que la Ciudad Sagrada ha dejado su ubicación central y tras mucho deambular ahora está situada en Mongolia.

Los que están familiarizados con la religión mahometana verán con gran interés en la peregrinación a la Kaaba en la Meca, a donde miles de personas van cada año para honrar a la Piedra de Abraham, el gran aerolito, sobre la cual se dice que Mahoma apoyó su pie. Jóvenes y viejos por igual, algunos incluso llevados como el viento a través de las arenas del desierto y soportando incontables adversidades, muchos provienen desde grandes distancias, para visitar el lugar que aprecian y aman. En la India nos encontramos con lo mismo. Hay muchos lugares sagrados a los cuales van los peregrinos, como cuando los Templarios en nuestra religión cristiana fueron al Sepulcro de Cristo. Pocos ven en esto algo más que un símbolo externo, pero el verdadero estudiante reconoce la gran verdad esotérica que contiene. La conciencia espiritual en el hombre es un peregrino en camino a la Meca. Esta conciencia se eleva a través de los centros y los nervios del cuerpo, es como el peregrino escalando las alturas del Sinaí, o el Caballero del Grial regresando al Montsalvat.

Cuando el fuego espinal del hombre comienza a elevarse en sus peregrinaciones, se detiene en muchos santuarios y visita muchos lugares sagrados, como el hermano masónico y su Escalera de Jacob, el camino que lleva al cielo es hacia arriba y hacia el interior. El fuego espinal pasa a través de los centros o planta las semillas de muchos grandes principios y adora en el santuario de muchas Esencias Divinas dentro de sí mismo, pero está subiendo eternamente, y finalmente se llega al gran desierto. Sólo después del dolor, el sufrimiento y el prolongado trabajo cruza ese baldío de arena. Este es el Getsemaní del hombre superior, que finalmente cruza el desierto sagrado, y ante él, en el corazón del Loto asciende la Ciudad Dorada, Shamballa.

En la extensión del hueso entre los ojos llamado el seno frontal, está el asiento de lo divino en el hombre. Hay allí, un peculiar material gaseoso, flota, o más bien existe o es, la esencia fina que conocemos como el Espíritu. Esta es la Ciudad Perdida en el Desierto Sagrado conectado al mundo inferior por el Puente de Arco Iris, o el Cordón de Plata, y es este mismo punto el que el estudiante se está esforzando por levantar. Se trata de la Peregrinación Sagrada del alma, en la que el individuo abandona al hombre y el mundo inferior y asciende en el Hombre o Mundo Superior, el cerebro. Esta es la gran peregrinación hacia Shamballa, y como esa gran ciudad es la central para dirigir nuestra tierra, entonces la gran ciudad correspondiente en el hombre es el centro de su sistema de gobierno.

Cuando cualquier otra cosa gobierna al hombre, no está en sintonía con su propio ser superior, y es sólo cuando los dioses, que representan el principio superior, descienden por el Puente de Arco Iris y trabajan con él, enseñándole las artes y las ciencias, que realmente recibe su divino derecho de nacimiento. En Oriente el estudiante espera impaciente el momento en que se le permitirá adorar delante de las puertas de la ciudad sagrada, cuando también verá a los Iniciados en cónclave silenciosa alrededor de la mesa circular del zodíaco, cuando será rasgado el velo de la Isis, y levantada la tapa de la Copa del Grial.
Que el estudiante recuerde que todas estas cosas primero deben suceder en su interior antes de que pueda encontrarlas en el universo exterior. Los doce Hermanos Mayores dentro de uno mismo deben primero ser alcanzados y comprendidos antes de que pueda ser comprendido el universo.

Para encontrar a los grandes Iniciados afuera, primero tiene que encontrarlos dentro, y para ver la Ciudad Sagrada en la Flor de Loto, primero debe abrir ese Loto en su interior, lo cual hace, pétalo por pétalo, cuando se purifica y se armoniza con los principios superiores internos. El Loto es la columna vertebral, una vez más; sus raíces, profundas en la materialidad; su flor, el cerebro; y sólo cuando se envía alimento y energía hacia arriba, puede florecer el Loto dentro de uno mismo -florecerá con sus muchos pétalos, dando su espiritual fragancia.

A veces verás en las vitrinas pequeños dioses chinos o Budas orientales sentados en la flor de loto. De hecho, si miras atentamente, verás que están representados casi todos los dioses orientales. Esto significa que han abierto en su interior esa Conciencia Espiritual que llaman Sushumna. Has visto a los pequeños sombreros usados por los dioses hindúes. Están hechos para representar una flor boca abajo, y una vez más, como la vara de Aarón que reverdeció, vemos la referencia a la evolución de la conciencia interior. Cuando la flor de loto alcanza la madurez, deja caer su semilla, y de esta semilla se producen nuevas plantas. Lo mismo ocurre dentro de la conciencia espiritual, que, cuando la planta termina su trabajo, es liberada para trabajar y producir otras cosas.

En el mundo occidental el loto ha sido cambiado por la rosa. Las rosas de los Rosacruces, las rosas de los grados masónicos, y también las de la Orden de la Liga en Inglaterra, todos están para lo mismo, el despertar de la conciencia y el desarrollo en completa floración de las cualidades del alma del hombre. Cuando el hombre despierta y abre este brote en su interior, se encuentra como el polen de oro en una flor, esta maravillosa ciudad espiritual, Shamballa, en el corazón de la flor de loto. Cuando esta peregrinación de su fuego espiritual se logra, se libera desde lo alto de la montaña como en la ascensión de Cristo, y el hombre espiritual, liberado por su peregrinaje desde la Rueda de la Esclavitud, se levanta entre sus discípulos, las circunvoluciones cerebrales, con el gran grito del Iniciado que ha resonado a través de las Escuelas de Misterios durante siglos, cuando el estudiante purificado se adelanta y se eleva para convertirse en un pilar en el templo de su Dios. Con ese último grito es comprendido el verdadero misterio de Shamballa, la ciudad sagrada, y él se une a las filas de quienes visten ropas blancas de pureza, sus propias almas, mira hacia abajo al mundo y mira a otros liberados de la misma manera, quienes también hacen sonar la eterna alarma: “Consumatum est” (se ha terminado).





Extracto de la obra “Los Iniciados de la Llama”

 

5 Responses to La ciudad sagrada de Shamballa (Manly Palmer Hall)

  1. GUILLERMO 7 septiembre, 2017 at 4:20 pm #

    Excelentes aportaciones , gracias.

  2. lidia SILVA AGUERO 7 septiembre, 2017 at 6:06 pm #

    gracias excelente

  3. Ricardo M. 9 septiembre, 2017 at 9:59 pm #

    Me ha cautivado todo el escrito, gracias por hacer que permanezca encendida esa pequeña flama que habita en mi interior.
    Paz profunda !!

  4. Emig 10 septiembre, 2017 at 11:21 am #

    Muchas gracias por compartir. Encuentro una buena analogía para recordar la importancia del camino del ser humano hacia sí mismo.

  5. Rodolfo 25 agosto, 2018 at 1:24 pm #

    Muy buen artículo. Muchas gracias por compartirlo

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