ABC para abordar a Henry Olcott

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El teósofo norteamericano Henry Steele Olcott (1832-1907) es conocido por ser el compañero de aventuras de la infatigable Helena Blavatsky, colaborando en la fundación de la Sociedad Teosófica y desempeñando el cargo de presidente de ésta durante 32 años.

En su juventud, Olcott se especializó en técnicas agrícolas y participó en el ejército norteño en la guerra de secesión de los EE.UU. Fascinado por los fenómenos espiritistas, desde 1874 se dedicó a estudiar a fondo diversos casos de mediumnidad, publicando algunos artículos en el “The New York Daily Graphic”. En estos tiempos conoció a Helena P. Blavatsky y participó entusiasmado de la creación de la Sociedad Teosófica junto a la dama rusa y William Judge.

Ocupó durante 32 años la presidencia de la ST hasta su muerte, tras lo cual le sucedió en el cargo la inglesa Annie Besant.




BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

La obra de Olcott no es tan extensa como podría suponerse. Además de escribir una treintena de artículos para la publicación “The Theosophist” (de la cual fue director desde 1879 a 1907) sus dos obras más importantes son:

“Historia de la Sociedad Teosófica” (Old diary leaves: the true story of the Theosophical Society, 1895 el tomo I), un minucioso relato de los orígenes del movimiento teosófico que apareció primeramente en entregas mensuales de “The Theosophist” desde marzo de 1892 hasta diciembre de 1906. La cercanía de Olcott con Blavatsky convierte a este libro en un documento interesantísmo para todos los interesados en profundizar en el desarrollo histórico del esoterismo en occidente.

“Catecismo buddhista” (A Buddhist catechism according to the canon of the Southern Church, 1881). El coronel Olcott veló por preservar los valores espirituales del budismo frente a los ataques del fundamentalismo cristiano en la India y en Ceylán. Su contribución al resurgimiento de éste en Ceylán y Japón fue muy importante, logrando la unificación de las sectas budistas cingalesas en 1880 (hoy Sri Lanka) y organizando un concilio budista en Adyar en 1891.

Olcott visitó Ceylán casi todos los años, desarrollando un trabajo especialmente relacionado a la creación de escuelas budistas. En 1880, había apenas en la isla 4 escuelas budistas, contra 805 cristianas. En 1900 -como fruto de su trabajo y de la publicación de su “Catecismo budista”- ya se habían fundado más de doscientas escuelas budistas.

El trabajo de Olcott fue tan importante en Ceylán que hoy en día existe una estatua del líder teósofo en el centro de la ciudad de Colombo [Ver imagen 360 grados aquí]. Para conocer más del trabajo de Olcott en la isla de Ceylán es interesantísimo el artículo de la brasileña Marina Cesar Sisson titulado “Ceylán, tierra de arhats”.

Al fallecer, varios teósofos españoles expresaron su gratitud con Olcott en la revista “Sophia” en una serie de artículos que han sido compilados bajo el título “El roble ha caído”.

ACCESO DE MIEMBROS

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Arriba: Monumento a Henry Olcott en Ceylán.

Abajo: Monumento a Henry Olcott y Helena Blavatsky en Adyar (India)

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